Es permitirse sentir y expresar la gracia.
Las gracias que no se expresan
Son como las joyas o las ropas finas,
Que se guardan con recelo
Y no se disfrutan y que inevitablemente
Son robadas por el tiempo y el olvido.
Cuando no se agradece se pierde la gracia,
Entonces lenta e imperceptiblemente
Todo deja de tener sentido.
Lo que se ama se menosprecia
cuando no se agradece.
Quien es ingrato tal vez piensa
Que está privando a los demás de las gracias
Pero eso sería como no beber el agua,
Para evitar que otro sienta la frescura
Que alivia la sed.
La soledad es una consecuencia de la ingratitud,
Quien verdaderamente agradece
Nunca se siente solo.
Es ingrato quien cree que nada tiene que agradecer.
El ingrato siempre piensa en lo que no ha recibido
Y así menosprecia lo que le fue dado.
La ingratitud es hermana de la amargura
¿Quienes desde niño nutrieron tu cuerpo?
¿O pagaron por tu techo?
¿Quienes en tu camino han puesto en ti sus afectos?
¿O han tolerado tus despechos?
¿Quienes te han ayudado a descubrir tu sendero?
¿A pararte en tus tropiezos?
¿A reencontrar la esperanza ?.
Recuerda aquellos duendes o musas
Vestidos de amigos o desconocidos,
Que en instantes dejaron en tu alma
Huellas que te abrieron universos...


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